jueves, 30 de julio de 2009

Me quedo hasta antes de dormir

De esas noches que uno no logra descifrar cómo y porqué todo fluye a favor.
Los nervios ante unas dudas, ¿me cuelgo la etiqueta de caballero? o ¿me lleno de palabras y gestos que satisfagan mi ego?

Partimos en un embriagado romance, nos reconocimos por la madrugada y aunque no lo imaginé, por la mañana estaba seguro de mi primera opción.

Ya dibujaba escenarios procurándote todo, más tuve que volver a esta realidad; hubiera preferido un desayuno que aquel golpeo de chorro y tronido inoportuno.




gatts

3 comentarios:

  1. Eit, me han gustado tus tres publicaciones, creo que Roberto tenia razón, solo necesitabas empezar a mostrar lo que escribes a los demás... =)

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  2. Suena interesante.....

    puedes no dejar de ser caballero y seguir llenandote de palabras que aumenten tu ego.

    Es facil si lo pones en una balanza.

    Es extraño si lo ves desde afuera...

    pero suena interesante si lo pones en practica.

    Deja sigo leyendo......

    Un abrazo niño...

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  3. jejeje chorro y tronido inoportuno...cero romance a futuro.

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