Me rehuso a nuestra vejez,
me rehuso a nuestros cambios;
un día me alejé y con temple y comprensión,
me seguiste estrechando.
No espero presumirte mis logros, mis glorias;
ansío disfrutarte como disfrutas mi gente,
como disfrutas mi historia.
Poco pero te procuro,
me alejo y te acentúo;
se llega el tiempo y la distancia pierde su nombre,
a eso me entrego, te rindo culto.
Reconozco tu belleza, la manifiesto y no la comparto,
no hace falta que se entienda, no hace falta comprobarlo.
gatts
No hay comentarios:
Publicar un comentario