entonces puedo reacomodar el orden de todo,
y para cuando ocurra, a esta altura ya debo
dominar ciertas cosas, interesarme en otras,
prescindir de algunas y el resto hundirlo en
lo innecesario e irrelevante.
Algo siempre me ayuda a concluir
que no opino de política y todo su entorno
por extrema ignorancia o por precoz viveza,
pues se trata de algo que aunque en teoría lo
conozcamos totalmente, en la práctica
jamás será una ventaja.
Es muy cierto que ahora tenemos un mejor ángulo
para estimar una situación favorable; no existe
gran truco si se intenta con la razón, aquél lúgubre
sendero plagado de espinas, puntual como él sólo,
nos aproxima mucho a salir heridos.
La lluvia en cambio arrecia y se debilita,
esto lo hace por excelencia, como las postales
que inmortaliza, cuadros donde eventualmente
tal vez vivan los murmullos de un primer beso,
los sollozos de una despedida, las melodías de un
encuentro y los ecos de su inexplicable fortuna.
Ahora tantas cosas nos hablan de la tragedia
y la necesidad de asimilarla; y vive, no puede negarse,
y le guardo respeto como a todo con lo que interactúo,
más muchas pequeñas voces me hacen alejarla para
poder ver a los más adultos hacerse reverencias por
la historia que pueden detallar, escuchar a los menos,
intrigados por la verdadera trascendencia de las cosas
y sorprenderse a cada instante que han resuelto algo.
gatts
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