es verdad, hay momentos que me sorprenden distante
y con una ambigua felicidad,
producto de la idea de encontrarte.
A veces nos perdemos y es difícil,
porque aparece la desesperación y el desánimo;
no así en tu profundo mirar que lo rinde todo
o al menos a mi, que tal vez nadie más percibe
o del que sólo yo no busco salida.
No tengo tantos discursos
como los que imagino que escuchas atenta,
para los cuales siempre la mejor respuesta
la pronuncia tu sonrisa.
De tu figura no me permito hablar,
porque creo saber cómo es,
su aroma y su sabor a mañana fresca,
es decir, que inspira y quisiera quedarme ahí.
Ahora mujer, es cuestión de tiempo,
para que llegue el día
en que estemos frente a frente,
y dónde quizá respondas más que una sonrisa
y florezca la mía.
gatts
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