jueves, 24 de agosto de 2017

La leyenda del Ave y la Monkiki

Tenía sus ventajas ese lugar, excelentes ventajas.

En el mundo popularmente conocido como de "Estudihambre", y sobre todo para el foráneo, y al menos en Monterrey, y si se es del promedio del que le gusta inflar, dar con el McMullen's era algo como una bendición, el "vine buscando cobre y encontré oro" de la época.

Una gran ventaja era que el cover de entrada era de $50 (cincuenta pesitos) y la cheve de media estaba en $5 (cinco pesitos) cada una.
Eso principalmente, pero un dato no menor es que tocan o tocaban en su mayoría rock, ska y música carnavalesca; de hecho la primera ocasión que fueron fue en carnaval. Fiesta total.

Con los años, y ya no siendo estudihambres, siguieron yendo los viernes.
La otra gran ventaja era que alguno de la banda siempre tuvo aceptación y atracción por personas de proporciones amplias, mismas que le patrocinaban el pedo a la raza para que ahí siguiera el vato, girando el tololoche.

Esa noche eran 4 de la raza: Ave de rapiña, Fauno, Warren y Krillin.

El Ave una ocasión en otra peda coincidió con un tipo oriundo de su tierra cuyo acento es muy distintivo. Charlaron entre coterráneos  algunos 5 minutos hasta que el otro le dice al Ave: "para mí que no eres de allá o eres fresa porque no tienes el acento"; nunca antes ni después se lo vio al Ave tan ofendido como por el hecho de que alguien le catalogara de fresa.

Ante instancias donde el honor está en juego la lógica dice que debes retar a quien te engrosó a un duelo de pistear tequila.
Un litro y medio a puro shot y el tal Jacobo quebró, se puso hasta el huevo y guacareó, su jermu resumió todo su sentir en una frase: "¡No mames Jacobo, chinga tu madre!", mientras le limpiaba el vómito. Por otro lado el Ave aguantó de pie otros 5 minutos y fisuró, pero sin vomitar, de hecho el indicador de su ebriedad siempre fue su balbuceo como caballo, y eso hizo. Ese día Fauno y Krillin lo sacaron de casa del Cancos hecho un bulto, lo llevaron hasta su casa en donde el Ave comenzó a pedir auxilio a Luis Padua por supuesta violación.

Fauno llevaba casi 8 años sin beber alcohol, con lo cual en el Mc pedía pinches limonadas, las cuales bebía con su semblante más nefasto.
Ese día se fue rápido. Estaba paradillo , todo pinche nefasto, bebiendo su pinche limonada cuando una morra empieza a bailarle, a embarrarle las nancys en la chaira, sujetando sus tobillos (los de ella) sin flexionar sus piernas (las de ella también) y este güe pelaba los ojos como pinche gato de reloj y paraba trompa para sorber del popote de su pedorra limonada. Se agüitó y se fue al chori.

Quedaron Warren, Krillin y Ave.
De pronto una morra de muy baja estatura, proporciones anchas y rostro exótico -una pinche monkiki (que de hecho así se le conoció después)- aparece haciendo con Warren algo similar a lo que pudrió a Fauno, pero Warren vivillo desde chiquillo -y no les presto ni les aviento una chingada- se la montó al Ave quien nunca rajó para esos menesteres.

El escenario comienza a complicarse con el incestuoso trío de dos hermanos y su hermana que se testereaban más cachorro que pinche Pimpinela. Uno de ellos empieza a bailar a la hasta entonces pareja de baile del Ave, a lo que Warren y Krillin le cargan calor de que ya se la bajaron; Ave se reorganiza y dice: "¡miren!", vuelve a bailar con la petisa, pero más cachondo. El hermano retador vuelve al ataque, pero mááás denso, Warren y Krillin: "¡Uuuh!", Ave: "¡miren!"; baile malandro y beso: "nada más a mí me besa", y ante eso no hay competencia. -¡Vámonos!- le dice Ave a la Monki y ella aceptó. Ave vuelve a ganar duelo.

Arrancaron hacia donde la camioneta de Warren: Warren al volante, Krillin de copiloto; atrás Ave y Monki, pero ella decide viajar asomada entre respaldos para ir haciendo conversación.
Lo raro se da cuando ella intentaba conversar y la voz se le cortaba o pasaba de fluida a forzada cual si estuviese tirando el lodo, y se escuchaba un "ji, ji, ji, ji" del Ave.
Krillin relojea y ve que Ave seguía con su risita, mas ahora se llevó un dedo a la boca exigiendo silencio. - Tú ¿a qué te nnndeeediiicas Waaarrennn?- ella de nuevo y la risita del Ave. Ahí Krillin entendió que el Ave estaba aplicándole el ahogador a la morra.

Llegaron a casa del Ave donde también vivían Krillin, Nenuco, Caballero Cachondo y Manuel Uribe.
La morra entró al baño y ahí Ave aprovecha para organizar horchata. Según su plan en algún momento la morra se prendería chingos y él le hablaría a la demás raza para tirar chingos de Escuis. Ave se encierra con la morra, Warren se va y Krillin se guarda.

Ese depa estaba así:
- Entrada: a mano izquierda la sala, luego la terraza.
- Entrada: a mano derecha cocina, luego patio de lavado y cuarto de Manuel Uribe.
- Entrada: de frente y habilitado con paneles de yeso el cuarto del Ave, a la derecha el cuarto de Nenuco; a la izquierda el baño y enseguida del baño el cuarto de Caballero y Krillin.

A la mañana siguiente Krillin sale de su cuarto con dirección al cuarto de Nenu, pero al pasar por el cuarto del Ave nota que no está el colchón, se asoma a la terraza y lo ve ahí, asume que Ave lo sacó para malandrear al aire libre. Llega al cuarto de Nenu, Nenu está en su escritorio jalando y Ave todo agüitado sentado en la cama de Nenu.

- ¿Y tu colchón, güe?- pregunta Krillin.
- ¡Ja, ja, ja, ja! ¡Dile que te cuente!- se la cura Nenu.
- ¿Los pelos de la cola? - sigue la cura el Krillin y continúa preguntándole al Ave - ¿Qué verga hiciste, puñetas?
- ¡Pinche vieja me mió!

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