martes, 25 de enero de 2011

Pudieran ser los leones

Parece ser que el Sol se expande
y consume la vida en este lugar,
y ¿por qué no pensar que es su expansión
lo que hará la vida posible en otro sitio?;
aunque para entonces nuestra especie
probablemente haya anticipado ese destino.

Hablamos de la posibilidad de un sitio
donde quizá las condiciones favorezcan
a una especie distinta a la despiadada
que acá impera.

Tal vez surja un mundo
donde los paquidermos nos persigan
por el valor de nuestros colmillos;
un mundo donde sin clemencia
los mapaches nos arranquen la piel
de un tirón y nos dejen ir
con la carne expuesta.

Tal vez surja un mundo
donde los calderones precisen aniquilarnos
para poder llamarse adultos;
un mundo donde los árboles
nos ubiquen para arrancarnos
de manera desmedida y así
edificar los caprichos de la riqueza
y el esnobismo.

Tal vez surja un mundo
donde la especie que presuma de raciocinio,
entre en discordia consigo misma,
forme grupos y se mutile por la ambición
de comandar terrenos, liderar turbias empresas
y saberse temida por el resto de los suyos.

Pensemos que pudieran ser los leones,
que sean ellos quienes gusten de tener
nuestras cabezas adornando sus paredes,
nuestros cuerpos engalanando sus pisos
o sus espaldas.

Pobre león, ha destruido su hogar
y no tiene a donde escapar.
Tal vez ahí y para entonces
hayamos alcanzado la civilización,
después el Sol se volverá a expandir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario