en un conjunto de miradas de neón,
se nutre del color del pensamiento
y culmina en vertientes de alivio.
Es sin duda un espectáculo único,
un ser de proporciones mitológicas,
en cuya historia son escasos héroes y villanos
y todos tejen una epopeya a su tiempo.
Hablamos de una tierra sin precedente,
una tierra hecha de tres paraísos:
la expectativa y sus caminos, las mesetas
que se erigen como vitrinas donde imperan
las siluetas con disparos a lo sublime,
y un suelo que se ciñe de destellos de una vida intensa
que se perpetra en la timidez y
en la ausencia de un rumbo.
Participantes vitales que ocurren
flotando a instantes de lo cierto;
brazos que reclaman la autoría de privilegios
y la excentricidad próxima.
Un ser que crece en el poder de la oscuridad
y que apacigua su temple en el desgaste de la luz;
un ser que provee lo necesario en cada espacio
para trasladarnos a lo memorable.
Efímeras escalinatas que ascienden
llenas de ansiedad y descienden siendo eternas,
mostradas siempre por concupiscentes pecas fluorescentes
haciendo posible este lugar de quimeras.
gatts
No hay comentarios:
Publicar un comentario