viernes, 10 de septiembre de 2010

Preludio: Tristeza

Cuando se baña la montaña es fresco el tiempo,
es fresca su imagen; no hay detalles ocultos.

La tranquilidad es hoy una sátira,
es el relato nuestro para los sueños de nuestos niños.

Los bélicos aires que emanan de
las entrañas de este lugar;
de este lugar hace no mucho
era la fachada ideal forjada de limpias veredas
y cálidas costumbres, y hoy son senderos carmesí que
acarrean engaños, tiranía, lamentos, inocencia y más.

Tal parece que no importa
lo que se fomente, sino lo que de ella pueda obtenerse,
o sea cúmulos de fervientes intenciones,
enmudecidas por la voluntad delictiva,
opresora y permitida.




gatts

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