martes, 2 de noviembre de 2010

Día de muertos

El frío es un marco inminente de esta gala
de alfombras naranjas, colmadas de misticismo
y portadoras de vida, de confesiones, de esperanza;
iluminadas por múltiples pendones sofisticados
que migran del azul al amarillo y de vuelta.

Caminé en dirección opuesta a la mayoría
para tratar de entender cada forma en que tantos
entienden algo y definen estos instantes como
los sagrados para evocar la esencia de lo que creen.

Hallé más vida en sus recuerdos 
que en las acciones de los presentes;
festejé su descanso y la gracia de olvidarse
de cada dolor y cada mal rato, 
así como de la desesperación de los sentimientos.

Tomé un poco de cada quien para apreciar la belleza
de los detalles que vuelven eternas a las personas,
y pensé en mis eternos, en conversar con ellos y en
ofrendar algo para hacer más intensa su imagen.




gatts

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