jueves, 23 de abril de 2015

La idea de un beso

Cuando niños, y aún ahora cuando adultos, un beso es una señal inequívoca de enseñanza y aprendizaje.

Besamos para enseñar que hemos aprendido a manifestar afecto, besamos para saludar, besamos para despedir, para desear una buena jornada, para desear un dulce sueño; besamos para arrebatar palabras, besamos para detenerlas, besamos para generar duda, besamos para salir de ella.

Besamos para afrontar el frío, besamos para burlar al calor, besamos para desafiar al vestido, besamos para acompañar la desnudez.

Ahora bien, la respuesta al beso depende de dónde se dé; dónde se dé geográficamente en el mundo, geográficamente en el tiempo, geográficamente en el cuerpo.

martes, 21 de abril de 2015

Boceto de un momento alegre

Bien ahí Puppy.


Cuesta, igual no estoy seguro si sea la palabra adecuada, pero así la utilizaré.

Olvidemos cantidades y obviemos que se ha de conseguir un estado de plenitud si se concreta a realizar lo que más se disfrute. Al decir olvidemos cantidades quiero decir que apartemos el espectro de tener y tener más.

Si observamos la vida de un niño notaremos que es muy feliz con muy poco, y esto generalizando aun sin importar el código postal donde se ubique. Comer, jugar, dejar que su inventiva vaya poblando la porción de espacio que percibe; donde una caja puede ser un vehículo, un restirador una nave espacial, los perfumes y cosméticos de mamá el más lujoso departamento que los G.I. JOES podrían tener en el penthouse que es la parte superior de un ropero; y unos cuantos botes para mantequilla vacíos la batería que jamás tuvo Buddy Rich, magistralmente aporreada con baquetas de ramas de mora.

Cuesta soltarse, alejarse de la orilla y aventurarse en el mar de posibilidades si aún no se reconoce lo que nos mueve, lo que nos enciende, aquello que hace arder nuestros pensamientos. Me parece perfecto acudir a una actividad de seguridad, pero más que por sobrevivir, hacerlo por experimentar como muchos que se encontraron sin saber cómo exactamente es que se buscaban para reconocerse.

Consumir, diluir, desaparecer ese terrible demonio del miedo que nutrimos con nuestras indecisiones, nuestras inseguridades, nuestra decidia, nuestra enorme ilusión óptica -o placebo- comúnmente nombrada "área de confort".

Sí, quizá a ese lapso que equivalga a un ¡eureka! le anteceda una gran losa de fallos, pero será único y trascendental por su condición de boceto de un momento alegre; como cuando el niño rompió una ventana con su pelota, y lo supo; como cuando el niño dejó la cocina en ruinas mezclando cosas que no se mezclan, y lo supo; como cuando el niño desapareció correteando libélulas o trazando un universo en una pared o en la tierra, y lo supo.

Cuesta, sí; pero nunca antes un precio tan alto estuvo tan justificado.

lunes, 20 de abril de 2015

Lo que se escucha si pones al revés una canción de Sabina

Fue en un pueblo sin mar una noche después de un concierto.

Quienes gusten de inflar en cantidades industriales entenderán los siguientes escenarios o mentiras, como quieran llamarles:

1.- Ya no voy a tomar.
2.- Nomás dos.
3.- Al chile no me acuerdo.

Hay lugares del mundo que tienen la característica de que todos sus días y todas sus noches siempre están cerveceras; coincide que he estado en esos lugares y donde haya estado y no es cervecero, se vuelve; soy como un embajador de Unicef, pero del mame. ¡Es todo un compromiso!

El viernes 5 de julio del 2013 me amaneció cerca de las 15:20. Encontré que mi ropa y mi aliento expedían el mayor simulacro de cenicero que la humanidad jamás haya visto, la cabeza -la que se supone que piensa- me retumbaba más que un pinche bombo en medio de La 12 en pleno juego contra las gallinas; un desfile de 200 granjas de hormigas imaginarias por todo el cuerpo, temblaba más que pinche gelatina y una sed de la chingada, pero sed de agua no de más cagada; entonces dije: "ya no voy a tomar".

El sábado 6 de julio del 2013 me amaneció como a las 11, pero ahora por huevón y con la novedad de que estaba entero sin dolores, sin hormigueos, sin temblorina, sin sed y sin apestar a cigarro.

Omitiré nombres para no empinar raza, pero les anticipo que participaron varios sujetos a los cuales mencionaré por número y acorde al orden de aparición. NOTA: los involucrados recordábamos muy poco y se precisó de la ayuda de varias personas para poder armar esta historia.

Me amaneció como a las 11. Por ahí de las 13 fui a casa del sujeto 1 para ir a comer y eso hicimos, pero el sujeto 1 andaba en condiciones parecidas a las que presentaba yo el día anterior -quitando lo del cenicero-. Fuimos a tragar al tributo jarocho o una mamada así, seguro es que es de comida veracruzana, y saliendo el sujeto 1 dice que necesita un clamato porque andaba bien crustáceo.
Justo en contraesquina del restaurante se ubica una tienda de conveniencia y hacia allá nos dirijimos a comprar lo necesario para armar el milenario brebaje curativo, pero estaban unas edecanes promocionando el 6 de no recuerdo qué cerveza, pero el caso era que por 50 bolas te daban la bironga y la entrada al Corona Fest. El diálogo fue el siguiente:

* Sujeto 1.- Wey, vamos al Corona.

* Yo.- ¿Qué grupos van a estar?

* Sujeto 1.- Liquits, DLD, Gusana Ciega, Víctimas y Caifanes.

* Yo.- Al chile no me llama la atención.

* Sujeto 1.- ¡Vamos we! Yo te pago el boleto.

* Yo.- Ok.

Regresamos a su casa, prepara su menjurge y le digo:
"¿Sabes qué? No te voy a dejar tomar solo. Eso no es de compas. Me tomo nomás dos". Volví a tomar.

La logística para el evento era la siguiente:
Íbamos a mi casa donde estaría sujeto 2 con su novia y llegarían sujeto 3 y su amigo sujeto 4, de ahí nos trasladaríamos en carros a casa del sujeto 4 porque vive muy cerca de la estación del metro y el festival sería en un terreno que está a un costado de donde termina una de las líneas del metro y ahí dejaríamos los carruajes; después andaríamos en el evento, se terminaría y listo.

Llegamos a casa y me tomo la segunda de las "nomás dos", ahí estaban sujeto 2 y su novia, a los pocos minutos llegaron sujeto 3 y sujeto 4 y continuamos con el plan; dejamos los vehículos, arribamos a donde el evento. El primero en entrar fui yo y me recibe un tipo -este no lo nombraremos sujeto- con una mochila-recipiente hasta el tronco de cheve y me deja sin argumentos: "¿Quieres cheve? Está a 35 pesos el litro", no pos no mames; ¡Dios quiere que mame cual becerro!

Maratónica jornada donde en algún punto, por hueva y por no perder de vista a la raza, comenzamos a mear en vasos y aventárselos a la gente, ¡y no me juzguen! A huevo si han ido a conciertos les ha tocado baño dorado, tons había que regresar un poco a la vida lo que nos ha dado. Otro pedo fue que es pura pinche tierra ese lugar y de pronto entró una puta pipa a aventar agua y al sujeto 3 y a mí nos pareció adecuado hacerle frente y danzar. Resultado = Todos empanizados.

Según estábamos esperando a Víctimas, pero como salió Caifanes asumimos que habían tocado temprano así que nos fuimos sujeto 1, sujeto 3, sujeto 4 y yo; sujeto 2 y su novia ya se habían ido a lo oscurito. Tomamos un taxi, sujeto 3 se fue de copiloto, atrás de él iba sujeto 1, en medio sujeto 4 y yo detrás del conductor; por alguna razón me pareció un buen detalle agarrarle los tostones al chofi que creo que se llamaba... bueno, dije que sin nombres.
Ya aproximándonos a casa de sujeto 4, sujeto 1 le dedica su mejor colección de piropos a unas damas que, por módicas cantidades, aflojan el tamal; como nos tocó hacer alto tuvimos que exigirle al conductor que omitiera el carmesí del semáforo pues seguramente el departamento de RH y administración donde laboran las mujeres recién aduladas no vería con agrado el mensaje contenido en las observaciones del sujeto 1; es decir, le chingamos al chofi para que se pasara el rojo por culos a que saliera el padrote y nos atorara.

Llegamos a casa de sujeto 4 donde él decidió no continuar y con justa razón ya que él NO toma y no creo que haya sido divertido aguantarnos.

Nos fuimos a casa de sujeto 1 para que se cambiara de ropa porque nos dirigíamos a una fiesta; ahí su roomate, sujeto 5, fue convencido de acompañarnos porque le garantizamos la presencia de bellas damas.

Antes de llegar a la fiesta pasamos por cerveza y whisky. Yo iba manejando.

Llegamos al lugar y nos recibe sujeto 6, sujeto 3 baja con la cerveza y la desparrama en el pavimento; sujeto 1 baja con su whisky, sujeto 5 sigue cagado de risa porque antes de llegar tomamos una calle que no era y que estaba toda empedrada y le metí pata, lo que provocó su asombro y su decisión de sugerirme que no mamara y cuidara mi carro, pero al enterarse que el auto no era mío, comenzó su ataque de risa; yo desciendo del coche y empiezo a patear las latas que desparramó sujeto 3, incluso una golpea otro vehículo y sujeto 6 me dice: "¡No mames cabrón!", y yo le pregunto: "¿Es tuyo?", y él responde: "No", y yo le digo: "Entonces no estés mamando".

Entramos, sujeto 1 muy canchero y galán, por saludar a las guapas señoritas que prometimos a sujeto 5 que estarían, suelta la bolsa que contenía su botella de whisky y la manda a la mierda, pero más allá de alterarse, dijo: "No hay pedo, compro otra". ¡El verga y buenas!

Cabe mencionar que la frase del momento era: "¡Cállese pinche perro!".

El único entero era sujeto 5. Sujeto 1 -ya con la nueva de whisky- se estaba mamando como campeón, sujeto 6 leve, yo andaba hasta el riel y sujeto 3, al ver que las damitas presentes le entraban muy convencidas al karaoke, estaba repitiendo cada vez más fuerte la frase del momento obviamente conjugada para el género de ellas. Sujeto 6 nos aconseja que calmemos al 3 porque la está cagando, le hicimos caso y media hora más tarde decidimos partir.

El éxodo pintaba sin contratiempos sino es porque sujeto 3 desapareció, igual asumimos que se fue a su casa e hicimos lo propio.

Domingo 7 de julio del 2013 me amanece peor que cenicero, temblorina, hormigueo, sed, un severo dolor de chompa y 3 comentarios:

1.- Ahora sí ya no vuelvo a tomar.
2.- Y había dicho que nomás dos.
3.- No me acuerdo de ni verga.

Nos dieron las 10 y las 11, las 12 y la 1 y las 2 y las 3... ¡las pinches 3! A las 3 de la tarde me llama sujeto 1 diciendo que también tiene un severo dolor de cabeza y preguntando por sujeto 3 que porque no lo encuentra. Cabe mencionar que sujeto 1 y sujeto 3 son primos.
Yo tenía que trabajar. Llegué al trabajo a las 4 y a las 5 me llama sujeto 1 para decirme que gracias a sujeto 2 y su novia hallaron a sujeto 3... ¡en el tambo!

Sujeto 1 no recuerda mucho, sujeto 2 y su novia agarraron coto tempra, sujeto 3 también trae severo dolor de chompa y también recuerda poco.
Sujeto 4 le cuenta a sujeto 3 que cuando íbamos saliendo del festival, él -o sea sujeto 3- le mete un chingazo a sujeto 1, sujeto 1 piensa que fui yo y me mete un chingazo, a mí no me parece y le regreso el chingazo, me da otro, le regreso otro y así hasta que sujeto 3 confiesa, sujeto 1 le mete un chingazo, sujeto 3 se lo regresa y así nos fuimos un tramo. Resultado = Los 3 pendejos con dolor de choya.

Sujeto 5 y sujeto 6 nos proporcionan la parte de la historia que ocurrió entre casa de sujeto 1 y sujeto 5 y la fiesta.

Sujeto 3, luego de que se le pidió que no mamara y que se chingó un vergo de salchichas, se agüitó y se fue creyendo que estaba cerca de su casa, lo trepó la chota, no traía dinero, se quedó sin batería su cel, conoció a La Thalía -un jotito-, hizo talacha, lo encuentran sujeto 2 y su novia, fueron por él y apestaba bien culero.

Fue en un pueblo sin mar una noche después de un concierto.


martes, 7 de abril de 2015

Granadas de mano

Creo que era Beethoven quien decía que el Do es rojo, no estoy seguro, pero entre tantas cosas que me resulta interesante pensarlas, donde la vida tuviese fondo musical y donde las ciudades estuvieran cubiertas por un domo - como el que sugieren en la película de Los Simpsons - y dentro del domo estuviese lleno de Sprite y pudiésemos andar, respirar, son las que más pienso, pero un poco enfocarme en la primera y derivados.

Si hay que despertarse a las 5 y monedas, debería ser para ver el amanecer y no para alistarnos para 2 horas de viaje y de caos intentando llegar a tiempo a un lugar y a una actividad que muchas veces, ni a los 15 días de realizarla, nos gusta ni mucho menos nos saca una sonrisa.

Si eso es lo que queremos entonces está perfecto, sólo nunca nos despertemos contando el cereal y lamentándonos de no haber siquiera intentado lo que sea.

Por ahí y somos una gran maqueta austera, obra gris con mesura, cordura obligatoria, y todo esto es un maldito y enorme lienzo puesto para nuestro antojo.

Pensando en ese fondo musical como una producción en serie, todos programados a cumplir, se escapa un sujeto que logra despertar y se vuelve el encabezado total: un asesino. El tipo sorprende grises personajes automatizados - de esos que despiertan siempre a la misma hora, se levantan hacia el mismo lado, desayunan lo mismo, salen y toman la misma ruta aventando madres por las probables mismas razones del día anterior; los días de descanso los ocupan para compromisos sociales, adquirir cosas para la casa, participar en rituales religiosos y esperar que se reactive todo lo mencionado - y con un artefacto de su invención, les revienta la sien y, contrario al carmesí que es tal vez lo único no gris para nuestros personajes, comienza a fluir un río de colores, formas, sonidos, aromas, sabores.

O bueno, pensémonos como granadas de mano: totalmente opacos y con un seguro en la cabeza porque de no tenerlo volarían esquirlas. Un buen día notamos que el seguro se remueve fácil y vuelan colores, formas, sonidos, aromas, sabores, texturas.

Alguien que de nacimiento no ve o no escucha o ninguna de las dos, se inventa el mundo.

Aceptándonos grises y nos alcanzara este asesino:
¿Cuál sería el primer color que volaría de nuestra cabeza? ¿Cuál sería el primer aroma, el primer sabor, el primer sonido, y qué música tendríamos de fondo para cuando se aproxima este sujeto y qué música para cuando comienza la lluvia?

lunes, 6 de abril de 2015

La hermana que nunca tuve

... "Pero si tú me domesticas, entonces tendremos necesidad el uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo, yo seré para ti único en el mundo".




Qué culero es pensar en alguien tan querido y entristecerse.

No sé qué tan cierto sea eso de la reencarnación, cierta es la inmortalidad: uno puede quedar impregnado en tantas cosas.

Quiero hablar del ser que puedo considerar como mi hermana o la hermana que nunca tuve.

Llegó por ahí de febrero del año 2000; no recuerdo por qué, pero se la obsequiaron a mamá.

Bueno, antes mencionar lo que decía de la inmortalidad. Creo fue en julio de 1976 que nació la única hija que mis padres tuvieron, y también creo que sólo los acompañó 1 semana.
Se fue muy pronto, pero algún alimento le dieron y así como de la tierra salió, a la tierra volvió y quizá se convirtió en árbol que alimentó a un ave que alimentó a sus críos y que estos viajaron al sur en donde abonaron algún otro árbol y que con el tiempo y de algún modo, luego de diversas transformaciones, se convirtió en algo que una perrita pasó a los hijos que habitaban en su vientre y, una vez nacidos, uno de ellos (en este caso ella) fue obsequiado a mamá; y así, 24 años después, volvían a estar juntas madre e hija.

Yo estaba dormido y mamá la aproximó a mi cara y ella decidió despertarme a besos, sus besos.

Mamá no gustaba de tener en casa más animales que sus hijos y ante eso había decidido obsequiarla también; sin embargo, pasados algunos días mamá notó que la perrita no se dormía hasta que ella (mamá) se acostara y dejara su calzados a un costado de la cama para que ella (la perrita) pudiera meter su cabeza ahí y dormir. Ahí supo mamá que esa perrita jamás se iría.

Nunca tuvimos timbre en casa, pero con la nueva integrante no hacía falta porque avisaba si alguien se acercaba.

En ese entonces mi prima era pequeña, pero ya sabía que un perro era un gua-gua, y como la perrita era muy pequeña, se refería a ella (a la perrita) como "guagüita". De ahí quedó bautizada (la perrita) como Guagüi.

Guagüi era la mamada, sabía qué hacer ante cada situación: si andaba enojado, se alejaba y me ignoraba; si estaba contento, brincaba a mi lado o corría cerca de mí; lo único malo es que ahora que estoy muy triste no está ella acostada a mi lado lambiéndome la cara o la mano porque hoy, justamente hoy - que la soñé y desperté pensando que tal vez ya no le quedaba mucho tiempo (físico) por su edad - estoy muy triste porque ya no está más.

Guagüi dejó su descendencia, pero ella era la jefa, la única que no se molestaba por pelear comida porque nadie se metía con su plato.

Algo de lo tanto en lo que va a permanecer es que ella luego de un rato de conocer a las personas dejaba de ladrarles y/o gruñirles, pero sólo ella sabía por qué sólo a una persona, aún con años de conocerla, jamás dejó de ladrarle y gruñirle. El tiempo le dio la razón a Guagüi.

La hermana que nunca tuve, o bueno ella es mi hermana, mi panterita y habrá que esperar a ver en qué y cómo crece. Ahora junto con Dólar, Cururú, Mili y Kikìn estarán allá en nuestra otra casa para cuando nos veamos de nuevo.

"Y cuando te hayas consolado (uno siempre termina por consolarse) te alegrarás de haberme conocido"...

miércoles, 1 de abril de 2015

No toda la mierda tiene el mismo origen

¿Cómo reaccionar si a mitad de calle suena nuestro nombre, el cielo lo grita, los árboles lo gritan, los edificios lo gritan; todo grita nuestro nombre cada vez más fuerte y de pronto ese todo se colapsa, despertamos y entonces nos damos cuenta de que todo lo que hemos "vivido" lo imaginamos y que somos tan sólo un niño que se distrajo mientras avanzaba el tránsito para poder descender del colectivo que lo deja justo a la puerta de la escuela, y es la vecina (a la que le pidieron de favor acompañarnos) la que nos despabila llamándonos y concluyendo: "disfruta tu primer día de clases"?

¿Con qué certeza? Poder anticipar canciones, películas que aún no existen o que quizá jamás existirán; o que vivimos dentro de una de las tantas burbujas que arroja el vendedor con su artefacto para ello, intentando cautivar conductores o sus acompañantes arriesgando el cuerpo en plena calzada; o que somos el inconcluso personaje de un inconcluso cuadro y tan sólo podemos ver parte del pincel.

Estos últimos días - si es que en realidad es la cantidad de tiempo transcurrido y si es que existe el tiempo - me ha perseguido esa incertidumbre, esa ansiedad de estar semi-inerte sutilmente colocado en el jardín de un psiquiátrico, en una silla de ruedas - si es que las sillas son sillas y las ruedas son ruedas - frente a un comenzado juego de damas que cada tanto una enfermera viene y mueve luego de limpiar de mi rostro la baba que voy dejando correr.

¿Cómo mierda puedo saberlo?

Cuán sorprendente tanto conocimiento, o tal vez la información viene y sólo la vamos descubriendo.

viernes, 20 de marzo de 2015

Prólogo

Dónde lo alcanzan las cosas a uno.

Haciendo un resumen, siempre he llevado a Argentina conmigo. Tal vez papá no quiera reconocerlo, pero su pasión por el futbol lo delata, y van todas las canicas - no es albur ni soy un ente mitológico que tenga más de dos, si es que hablamos de esas canicas - a que me llamó Diego Armando debido a la euforia del que para mí, y al menos para todos los argentinos con los que he platicado al respecto y uno que otro de diferente nacionalidad, ha sido el mejor jugador de futbol: Maradona.

Durante mi infancia se volvió una broma que, mientras no estuve consciente de El Diego, me molestó porque pasaban lista o me preguntaban para comprobar que el niño ya hablaba y además había aprendido su nombre. Y entonces era: "¡Diego Armando!... ¡¿Maradona?!" o "¿cómo te llamas?", preguntaban y yo:  "Diego", luego venía la comprobación de mi habla: "Diego ¿qué más?", y yo, aceptando que desde entonces descubrí mi talento para fastidiar a la gente porque querían apellidos, fecha de nacimiento, tipo de sangre y el clima y hora en Moscú, sólo decía: "Diego Armando", y acto seguido: "¡¿Maradona?!" y me agarraban la cara. Ni pedo.
Después cuando supe bien sobre Maradona, entonces sí y a la fecha es un orgullo y ahí dejo el tema porque si no me prendo chingos.
Incluso de niño quería ser como Oswaldo Ingrao, ese central que jugaba en el Atlante. Otro argentino.

Es curioso, pero tratándose de música los recuerdos más antiguos que tengo son de canciones de Piero, Leo Dan, Leonardo Favio, Palito Ortega, Sandro; argentinos todos.  Aclaro: esto no quita que Bronco y Tropical Panamá sean la mera verdura.

Yo no sé  ustedes, pero Maradona y Redondo juntos en un equipo es un lujo, un dúo dinámico histórico como Pedro y Pablo, Tintan y Marcelo, La Quirina y Mago; estos últimos los invito a que investiguen historia de Ciudad Victoria. El caso es que por esa época de Maradona y Redondo en la selección (1994) pasaban - en ese canal cuya compañía está muy de moda por haber chispado a Carmen Aristegui - varios programas que eran de mi agrado y que coincidentemente eran todos argentinos: Hola papi, Gerente de Familia, Mi familia es un dibujo y, donde me enamoré del acento, La Nena, con Valeria Britos y Rodolfo Ranni.

Pocos años después comencé a seguir la Liga argentina de futbol, cuando el súper Boca de Bianchi: Córdoba, Ibarra, Bermúdez, Samuel, Burdisso, Arruabarrena, Serna, Cascini, Traverso, Gaitán, Riquelme, Barros Schelotto, Palermo, Barijo, Delgado, Tevez; por mencionar algunos jugadores de esa etapa.

Luego siguió el tango que fue herencia del abuelo, después los Cadillacs y los Decadentes, después Piazzolla, después Páez y Calamaro; luego llegaron las empanadas, el mate y Borges, Sábato y Cortázar, y bien al último, Arlt.

Todo eso lo fui ingiriendo en la vida hasta que pude llegar y es casi como lo imaginé, sólo que mejor por esas personas y esas experiencias que jamás se me habrían ocurrido; y estoy tan agradecido de poder estar acá tan lejos de donde inicié y tomarme el tiempo que merece explicar que allá por el norte tierra de pasiones, entre las montañas se encuentra escondida de Tamaulipas la flor consentida.