lunes, 14 de enero de 2013

Carta No. 3

Háblame de tus nervios,
déjame saber qué provoco,
déjame alegrarme porque lo provoco.

También ha vuelto a ocurrir un detalle:
aparecemos bailando algo que sólo tú y yo escuchamos,

Cómo me pudre que te hablen,
saber que hay mucho de ti para el mundo,
pero me tranquiliza saber
que hay algo que es para mí.

Tendrían que verte como yo lo hago
para entender esta sensación,
cómo el entorno se colapsa
cuando apareces.

De mis sueños no daré detalles,
incluso en ellos soy vulnerable,
pero descuida, es también armonía,
porque correspondes y atiendes
a lo que se me ocurre.

Antes pensaba que debía tener el mundo resuelto
para ofrecérselo a alguien, ahora solo entiendo
que a ti te necesito, para comenzar a resolverlo.




gatts

No hay comentarios:

Publicar un comentario